MUSEO CASA QUINTA DE BOLÍVAR
JARDINES
Al entrar a la Casa Quinta lo primero que nos encontramos es la taquilla rodeada de unos hermoso jardín llamado El Jardín Bolivariano.
Empezando el recorrido nos cuentan del plan de acción de la Quinta de Bolívar del Ministerio de Cultura, donde se busca la ejecución de la Ley 31 del 79 donde se conmemora el bicentenario del nacimiento de Bolívar donde se ordena la creación de dos parques en memoria de Simón Bolívar, el Parque Metropolitano Simón Bolívar y el Jardín Bolivariano al rededor de la Quinta de Bolívar donde se evidencia el Rio San Francisco hasta el Eje Ambiental. Se dice que Bolívar sembró varios de esos pinos.
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Dentro de estos jardines se encuentran carteles de información de hechos sucedidos en la Quinta en medio de unos caminos.
El primer cartel informativo se encuentra la carta cuando Santander le informa a Simón Bolívar que era el nuevo propietario de la Quinta.La Quinta le sirvió a Simón Bolívar como un lugar de descanso en tiempos de enfermedad en estos carteles se pueden encontrar las cartas de Bolívar y Santander, como se puede ver en la imagen de la orden de intervenir la casa. Seguimos encontrando carteles como es el de 1826 cuando Bolívar se encontraba en el Sur le delego a su sobrino Anacleto la administración de varias de sus propiedades como lo fue la Quinta. Cuando Bolívar se encontraba en Perú recibió una carta que Santander había sacado de la Quinta a Anacleto ya que el la uso para tener una vida de excesos y escándalos.También encontramos relatos de Tomas Cipriano Mosquera.


Esta imagen nos permite conocer las costumbres de la época de Bolívar ya que utilizaban los jardines y los salones de la casa varios tipos de celebraciones donde la música y el baile eran imprescindibles. Las clases tenían sus propias practicas culturales y actos festivos en la música, baile y trajes de acuerdo a la región. Como se aprecia la camisa de arandela, falda de color negro, sombrero, ruana, camisa suelta y pantalones arremangados que hacían característica a los campesinos de la sabana de Bogotá durante el siglo XIX.
Finalizando el recorrido de los jardines encontramos la plaza de escudos.



